Cambiando las reglas de juego
Está todo inventado cuando hablamos de tablas de surf? Por suerte no. Y es prueba de esto las nuevas tablas Meyerhoffer. ¿Quién o quiénes la crearon? ¿Un grupo de la NASA? No. ¿Ingenieros del MIT? Tampoco. ¿Batman? No. ¿Quién entonces?… Un surfer. Bueno, mejor dicho, un ingeniero industrial al que le gusta surfear. Se llama Thomas Meyerhoffer.
Meyerhoffer es sueco pero vive desde los ’90 en California y ha trabajado en prestigiosas empresas. Una de ellas por ejemplo es Apple Computer. Ahí ayudo en la creación de la Apple eMate (esa PC traslúcida que fue un éxito de ventas allá por principios de los 90). Además, incursionó en la fabricación de muebles, donde también se destacó por sus creaciones. No es nuevo entonces que con cada emprendimiento nuevo trate de modificar lo establecido.
Las innovaciones o modificaciones que se hacen en las últimas tablas de surf pasan desapercibidas al ojo humano porque en general están relacionadas con el descubrimiento de nuevos materiales, bordes o cantos más afinados, tablas más o menos delgadas, más o menos concavas y agregar o modificar las aletas. No es este el caso: aquí los cambios son evidentes.
Su curiosidad natural y su formación académica lo llevaron a investigar los caminos de la creación de tablas de surf. Al descubrirlo, allá por el año 2000, vio la luz su nueva meta: que la manera de surfear sea vista como una experiencia diferente. Por conocimiento sabía que las mejores tablas (y las de mayor performance) eran hechas a mano. A partir de ese punto comenzó a realizar bosquejos sobre papel que después paso a la PC. Luego comenzó a fabricarlas y testearlas con modelos experimentales (los llamó Boozoo, Legozoo, Legosquid, etc). Y finalmente llegó al modelo actual con forma de “reloj de arena” y su cola (o tail) punteaguda.
A pesar de ser rápidas y mejores que muchas de las tablas del mercado, esos no eran realmente sus objetivos. Para Thomas la innovación estaba más bien relacionada con 2 razones: una “emocional”, la de brindar a cada surfer (sea principiante o profesional) una historia diferente para contar cada vez que se sube a la tabla y según sus palabras….”que tu y las olas sean uno“. Y la otra es que el surfer posea una tabla que funcione realmente y que le dé buenos resultados al momento de montar las olas.
Los tamaños de las tablas varían. La tabla de Meyerhoffer fue pensada en principio como una longboard, pero a su vez puede funcionar tranquílamente como una shortboard por su forma híbrida. Están las tablas más largas, cuyas medidas son 9’2 pulgadas (medida que entrega al surfer una gran experiencia al remar) y 9’6 pulgadas, que es obviamente para aquellos más altos. Y las más cortas, de 7’6 y 8’0, que se “sienten” como shortboards y están diseñadas para aquellos surfers que se encuentran acostumbrados a tablas cortas, fish o de tamaño medio, todo esto sin perder velocidad o agilidad. Están construídas con el material SLX para obtener una mayor respuesta y cubiertas por una resina epoxi blanca, con aletas centradas y del tipo FCS.
Ya se encuentran a la venta tiendas de surf de los EEUU y Australia, y se podrán conseguir en Europa a principios de Enero de 2010. Para obtenerlas, aquí les dejamos este enlace, y para conocer más del pensamiento y las experiencias de Thomas pueden chequear su página web http://meyerhoffer.com
Estamos convencidos que para aquellos que tengan la suerte de poder subirse a una de estas tablas será una experiencia inolvidable.
Popularidad: 22% [?]


