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Iván Calderón, la pelea y su futuro en el boxeo

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En primer lugar debo expresar que el rival que enfrentó Iván Calderón el pasado sábado 29 de octubre no sólo vino a ganarse el dinero por pelear, sino que estaba decidido a derrotar al boricua.

El récord (9-9-1-4 nocauts, al momento de la pelea) no habla del buen trabajo realizado por Felipe Rivas, teniendo ante si un púgil que ‘se montó en la bicicleta’ desde el primer asalto.

El bravo azteca estuvo al acecho del ex campeón mundial minimosca y no lo dejaba ni respirar, pero su esfuerzo en los primeros 6 asaltos fue en vano.

A partir del séptimo asalto el panorama cambió para Rivas, ya que logró alcanzar a Calderón con una serie del golpes a la cara y al cuerpo, los cuales hicieron efecto en su anatomía, teniendo el ‘Iron Boy’ que recurrir a su experiencia para no sucumbir. Entiendo que Rivas debió arriesgarse más desde el primer asalto, teniendo en cuenta que el boricua ‘no pega ni con cola’.

A mi juicio, Iván Calderón necesita hacer otro combate antes de ir en búsqueda de un título mundial, si esa fuera su decision. ¿Debería haber una revancha entre Calderón y Rivas. Estoy convencido que debería darse, pero tengo la impresión de que los manejadores del borinqueño no se la van a conceder. Si el sábado Calderón hubiera tenido de rival al mexicano Miguel Fuentes (campeón mundial peso paja de la O.M.B.) la historia sería otra.

Por otra parte hay que señalar que el boricua no hacía el peso de las 105.00 (categoría paja) desde el 28 de abril de 2007 cuando defendiera su título por última vez ante el púgil colombiano Ronald Barrera, combate que ganara por decisión dividida.

Me parece que Iván Calderón y su equipo deben analizar cuidadosamente el próximo paso a seguir. No hay que ser un erudito en la materia para saber que el peso de las 105.00 libras le queda grande y habría que preguntarse entonces para qué arriesgarlo y ponerlo a pelear en esa división.

Por útimo, hay que destacar que el hombre tiene 36 ‘abriles’ en sus costillas y la mente puede decirle “estás bien”, pero su cuerpo no. A fin de cuentas, Iván Calderon es el único que puede decidir si continúa o no en el boxeo.